El Sevilla F.C., el equipo más grande del sur de España, le pego ayer un soberano repaso al Valladolid. Le paso por encima a base de fútbol y talento destilado en la fábrica de sueños de Nervión.
Tenía yo razón en la previa cuando comentaba que el Sevilla tenía todo lo necesario para ganar y así fue.
El partido fue prácticamente un calco del de la primera vuelta. Nos encontramos un rival peleón, que presionaba mucho y que tiene tres o cuatro futbolistas que marcan la diferencia, a mí personalmente me gusta mucho el juego de Pedro León, pero que uno a uno el Sevilla es muy superior. Y así quedo demostrado cuando el juego se plasma en un primer gol de Kanouté, soberbio, recibe un pase milimétrico al pie de Romaric y define como solo los dioses futbolísticos como él saben hacerlo.
Luego llego el gol del Valladolid en una falta exquisitamente sacada por Cannobio que remata un Goitom completamente solo ante la salida de Palop. Ahí tuvo sus mejores minutos el Valladolid gracias a la presión en mediocampo y las galopadas de Sesma y Pedro León.
Pero el Sevilla supo recuperarse y cuando parecía que nos íbamos al descanso con empate llega Jesús Navas por la banda, la esconde, la juega pegada al pie, slalom dribla y se la pone a Kanouté que hace un remate precioso para que el Sevilla se vaya al descanso ganando con justicia.
En la segunda parte el Sevilla lo bordo. Renato, que estaba desaparecido en combate, empezó a jugar, y con él todo el equipo apretó más para no pasar tantos apuros en defensa.
En un balón que recupera Adriano en el centro del campo el mismo lateral derecho, que tiene visos de serlo durante muchos partidos de ahora en adelante, le pone un balón a O´Fabuloso que en carrera bate al portero del Valladolid estrenando así su nuevo “look” goleador.
Con el 3-1 Nervión disfrutaba viendo a su equipo tocando el balón y haciendo fútbol, fútbol que se materializaría en el tercero del gran Malí Kanouté que agiganta su figura a cada partido que disputa con la camiseta del Sevilla. Precioso y preciso centro de Fernando Navarro, incomprensible que no este en la Selección, y remate con todo de la leyenda malí sevillista que la empuja con la cabeza al travesaño haciendo el definitivo 4-1 para el Sevilla.
De ahí al final la fiesta sevillista quedo redondeada con la entrada de Koné, que fue ovacionado por su gente, y las fintas de Perotti que sigue arrancando aplausos de una aficion entregada que ve a un extraordinario futbolista de aquí a bien poco.
Hay quedan esas buenas sensaciones para afrontar el ultimo tramo de liga mientras nuestro perseguidores de UEFA se la juegan esta tarde.
Nosotros tranquilos, que descansen esta semana algunos y que no se lesionen los que se van con su selección que nosotros tenemos los deberes hechos y, de momento, no se le puede pedir mas a este Sevilla.
Tenía yo razón en la previa cuando comentaba que el Sevilla tenía todo lo necesario para ganar y así fue.
El partido fue prácticamente un calco del de la primera vuelta. Nos encontramos un rival peleón, que presionaba mucho y que tiene tres o cuatro futbolistas que marcan la diferencia, a mí personalmente me gusta mucho el juego de Pedro León, pero que uno a uno el Sevilla es muy superior. Y así quedo demostrado cuando el juego se plasma en un primer gol de Kanouté, soberbio, recibe un pase milimétrico al pie de Romaric y define como solo los dioses futbolísticos como él saben hacerlo.
Luego llego el gol del Valladolid en una falta exquisitamente sacada por Cannobio que remata un Goitom completamente solo ante la salida de Palop. Ahí tuvo sus mejores minutos el Valladolid gracias a la presión en mediocampo y las galopadas de Sesma y Pedro León.
Pero el Sevilla supo recuperarse y cuando parecía que nos íbamos al descanso con empate llega Jesús Navas por la banda, la esconde, la juega pegada al pie, slalom dribla y se la pone a Kanouté que hace un remate precioso para que el Sevilla se vaya al descanso ganando con justicia.En la segunda parte el Sevilla lo bordo. Renato, que estaba desaparecido en combate, empezó a jugar, y con él todo el equipo apretó más para no pasar tantos apuros en defensa.
En un balón que recupera Adriano en el centro del campo el mismo lateral derecho, que tiene visos de serlo durante muchos partidos de ahora en adelante, le pone un balón a O´Fabuloso que en carrera bate al portero del Valladolid estrenando así su nuevo “look” goleador.
Con el 3-1 Nervión disfrutaba viendo a su equipo tocando el balón y haciendo fútbol, fútbol que se materializaría en el tercero del gran Malí Kanouté que agiganta su figura a cada partido que disputa con la camiseta del Sevilla. Precioso y preciso centro de Fernando Navarro, incomprensible que no este en la Selección, y remate con todo de la leyenda malí sevillista que la empuja con la cabeza al travesaño haciendo el definitivo 4-1 para el Sevilla.
De ahí al final la fiesta sevillista quedo redondeada con la entrada de Koné, que fue ovacionado por su gente, y las fintas de Perotti que sigue arrancando aplausos de una aficion entregada que ve a un extraordinario futbolista de aquí a bien poco.
Hay quedan esas buenas sensaciones para afrontar el ultimo tramo de liga mientras nuestro perseguidores de UEFA se la juegan esta tarde.
Nosotros tranquilos, que descansen esta semana algunos y que no se lesionen los que se van con su selección que nosotros tenemos los deberes hechos y, de momento, no se le puede pedir mas a este Sevilla.
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